AURELIO GONZÁLEZ OVIES


Bañugues (Gozón)-España, 1964



MORIR SIN MEDIDA

A Chusa, por su esperanza.



De qué nos sirve entonces
La memoria
Si no tenemos fe ni percibimos
Que hay algo por encima
De nosotros
Que nos lleva a soñar
Lo inalcanzable.

Otra edad llegará
Que nos despierte
Y nos haga llorar 
Sobre el vacío,
Nos asome a su invierno
Y a sus noches
De estrellas más lejanas
Que el recuerdo.

De qué me vale entonces
Esta voz
Que nombra veces
Cosas tan queridas
Y ahoga a veces
Tragos tan amargos.

De qué tanta pasión
Por habitar mi ser,
Encontrar el silencio,
Compartir ese eterno
Momento en que la mar
Parece que nos habla.
De qué sino para esperar
Que en todo hay esperanza.

EL VENENO AGRIDULCE DE LA VIDA

Ganar, abrir, cerrar,
perder. Hoy el encuentro
feliz. Mañana la despedida.
Todo es lo mismo
y contrario. Como la luna
y el día. Todo de luz y de
sombra. Como una noche
muy llena y una casa
tan vacía.

Tomo un sorbo. Reconozco la fe.
Amargamente sonrío:
dulce veneno, la vida.

SUEÑO DE LA RAZON OSCURA

Qué más quisiera yo
que ver desde los montes
el animal del tiempo.
Ser el reverso de la sombra.

El huésped más agraz de las luciérnagas.

El viaje más fundible de los túneles.

El ritmo artesanal del corazón.


El invertebrado rojo de la llama.

Qué más quisiera yo
que ser el viejo perro del coraje
y asustar a la muerte
cuando viene a buscaros.


http://www.poemas-del-alma.com/aurelio-gonzalez-ovies-suenio-de-la-razon-oscura.htm

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